¡Sudáfrica, allá vamos!
Con sólida actuación de Jorge Valdivia, la selección chilena abrochó su clasificación en Medellín, ante una escuadra desesperada por mantenerse con vida.
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Comienzan puntualmente los 90 minutos del deporte más lindo, en el estadio Atanasio Girardot de Medellín, Colombia. Chile sale al campo de juego con la ilusión de abrochar su clasificación al Mundial de Sudáfrica 2010, sumándose a los tempranamente clasificados Brasil y Paraguay. Sólo 3 puntos bastaban para volver a la Copa del Mundo después de once años de espera.
Pese a que los once elegidos por Bielsa, durante los primeros minutos de juego se mostraron nerviosos y ansiosos en el campo, nada de esto empañó el desempeño que más adelante tendrían. Colombia mostró todo su poderío ofensivo dominando el mediocampo donde Chile prácticamente desapareció en el inicio del primer tiempo.
Los cafeteros instalados en el área chilena, sorprendían a una tímida defensa que se tuvo que retrasar con los embates de la zaga colombiana. Los chilenos no recuperaban la pelota y la desesperación por clasificar les terminó por pasar la cuenta a los 13’ cuando una mala salida del portero Claudio Bravo que no logró entenderse con Medel permitió que Jackson Martínez pudiera disparar libre; pero la pelota que iba fuera, se convirtió en autogol conectado por Vidal. Los colombianos mantenían intacta la ilusión de pelear un cupo en el repechaje.
Aunque Bielsa no bajó los brazos y siguió gritándole a sus dirigidos en el borde del campo, nadie pensó lo que la cabeza mágica del Loco estaba craneando: media hora de partido y el primer cambio chileno. Luego de una deslucida participación de Matías Fernández y para sorpresa nuestra, el “Maginho” ingresaba con la responsabilidad de echarse al hombro al equipo chileno y comandar el ataque en busca de la ventaja.
Una decisión que se esperaba hace mucho tiempo por parte de los hinchas y esta era la ocasión de Valdivia de demostrar de qué está hecho. Bielsa no se equivocó. Al minuto de estar en el campo se fabricó una falta que terminaría siendo el tiro libre que daba el empate parcial en tierras colombianas. Dueño de todas las pelotas detenidas, Jorge Valdivia, en el minuto 33 conectó el centro al corazón del área donde apareció Ponce que con el hombro decretó la paridad. Sólo un minuto más tarde y otra genialidad del Mago daban el triunfo chileno después de una recuperación en la salida colombiana, donde abrió por derecha para Orellana, quien conectó un centro para que Suazo, de cabeza, se luciera con una palomita. Era el 2-1 chileno.
Así Chile se fue al descanso, con la maleta lista para Sudáfrica, mientras los hinchas chilenos ya habían desatado la celebración en las distintas ciudades del país. La escuadra chilena realizó un segundo cambio comenzado el complemento y el Chupallita Fuentes saltaba al campo de juego para reemplazar a Beausejour, con la misión de dar firmeza a un nuevo esquema, como central, acompañando a Waldo Ponce.
La selección colombiana, después del descanso y producto de un café cargado, entró con nuevos aires a la cancha y logra en los primeros minutos del segundo tiempo meter a Chile en su área. Después de varios centros, nada concreto y las cifras se mantenían igual. Suazo en el minuto 54’ tuvo la oportunidad de aumentar el marcador, pero el lanzamiento fue desviado por el portero Ospina y en el rebote, Vidal la envía al poste que salva a los dirigidos de Lara.
Dos minutos más tarde la hinchada cafetera se lanza en picada contra el seleccionador colombiano que saca del campo de juego a dos de los mejores integrantes de la escuadra hasta el momento, Hernández y Guarín, para dar paso a Morrugo y Moreno, que se encargaría en el minuto 63 de decretar la igualdad transitoria en este encuentro, luego de un gran desorden en el área chilena y debido a su incapacidad para despejar con claridad.
Después del gol colombiano y tras la lesión de Mark González, Gonzalo Fierro ingresó a la cancha, para tomar la banda izquierda. Minutos más tarde vendría la oportunidad chilena de aumentar definitivamente la cuenta. El histórico Fabián Orellana se dio licencia para dar un pase a Valdivia que marcó el tercero de la Roja y, 7’ más tarde, el mismo Mago le devolvió la gracia al Poeta para que concretara el cuarto gol.
A los 85’ no había margen para las dudas: Chile le pasó por encima al rival y aseguró su paso a una nueva Copa del Mundo, luego de once años de fracasos en las clasificatorias mundialistas.
Pitazo final, y en el centro de la cancha se desata la euforia de los chilenos, hacen una ronda y comienzan a soñar con el Safari que inician el próximo año en tierras sudafricanas, gracias a la mágica noche del genio rebelde, Jorge Valdivia.
